Un coche limpio nunca se mantiene limpio, lo que hace del lavadero uno de los negocios más naturalmente repetibles que existen. La pregunta no es si los clientes volverán, sino si volverán a ti.
Convierte un lavado puntual en una rutina
Ya sea que recompenses las visitas con una tarjeta de sellos o que ofrezcas un plan mensual ilimitado, el objetivo es el mismo: que lavar el coche con regularidad sea lo habitual. Una tarjeta en el móvil del cliente te mantiene presente cada vez que el coche se ensucia.
- Recompensa los lavados frecuentes con uno gratis.
- Ofrece un sencillo plan mensual para tus clientes más fieles.
- Recuérdales a los clientes que hace tiempo de su última visita.
El mejor lavadero no es el más barato, sino aquel en el que el cliente no tiene que pensar.




